Pablo Diablo estaba sudando porque era el día en el que le tenían que poner una inyección. La enfermera salió y dijo con voz potente: ¡GUILLERMO! Entró llorando y.... ¡¡¡AAAAYYY!!!, gritó. Cuando salió se iba quejando y casi no se estaba en pie. La gente entraba y salía llorando, hasta que le tocó a Pablo. Ya dentro, se acorraló en una esquina. La enfermera se alejó, ya que el año pasado Pablo le dio una patada y a la otra enfermera un mordisco, hasta que.....
Al final Pablo..... y las enfermeras..... y su padre.....
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