Un niño llamado Pedro no se dio cuenta de que su hermana tenia síndrome de Down. Se lo pasaban muy bien. Su hermana era lista, divertida y le encantaba dibujar.
Un día, su tío le dio a Pedro unos peces para su cumpleaños, uno verde y otro rojo. A su hermana le gustaron tanto que los cogió. Pedro se cabreó y le regañó. Luego su hermana le metió en la pecera dos lápices, uno verde y otro rojo.
Al final le perdonó Pedro, y le dijo: -ERES LA MEJOR HERMANA DEL MUNDO
Y sin quieres saber más, leer es lo que hay que hacer
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