Érase que se era, un niña llamada Peluchín, y su hermana llamada Cochín, que eran odiadas por su propia madre llamada Juanita.Juanita, era una madre un poco estricta, rubia y si sus hijas no hacían caso, siempre se ponía muy furiosa.
Un día, Peluchín y Cochín olvidaron que su madre era así. Juanita les pidió ir al supermercado a comprar, pero resulta que Peluchín y Cochín respondieron: -No mamá, estamos muy ocupadas con los deberes.
Y Juanita empezó a regañar a Peluchín y Cochín, y ellas se enfadaron mucho.
Hasta que un día Juanita comenzó en su trabajo, y contrató a una niñera para sus hijas. Su primer día con la niñera fue fantástico, pero en cuanto salió la niñera por la puerta, Juanita.....¡como siempre, se puso a chillar! La niñera cerca de la puerta de la casa lo escuchó, volvió a entrar en la casa y dijo: -Pero bueno, Juanita. ¿Qué formas son éstas de tratar a una pobres criaturas?
Juanita se dio cuenta de que la niñera llevaba razón, y prometió cuidar su carácter.


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