jueves, 4 de febrero de 2016

DESCRIPCIÓN

     Un día, cuando mi abuelo se puso malo, me senté al lado suyo y me contó cosas sobre este puente.

     Ese día fue mi favorito porque, además de que era mi cumple, era invierno, hacía un día soleado y era por la mañana.

     En la parte alta se chocan unas nubes blancas y espesas. En el medio se encuentra un mar de olivos y unos pequeños cobijos blancos.Y en la parte baja, un desierto con el puente llamado Ariza.

     Es un puente muy grande, con unos arcos de forma semicircular, tan largo como cuatro serpientes pitones y está hecho de piedra. Además, está hecho por Andrés de Vandelvira.

    Me siento extraño, con curiosidad, pero alegre.

     Me gustaría ir allí varias veces, y si no, que me lo volvieran a contar.

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