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lunes, 8 de agosto de 2016

CUENTO

     Érase una vez en una ciudad muy lejana, en la que vivían unos amigos a los que les gustaba mucho las bicicletas y las motos.

     Ellos eran creadores de bicicletas y de motos. Les gustaba hacer sus propios inventos, tunear sus bicicletas, ir a concentraciones de motos, saltar con ellas y muchas más cosas divertidas e interesadas para los demás.

     Un día por la mañana, cuando despertaron,  fueron  a su garaje y se pegaron  una buen susto porque vieron  que no tenían su adorada y apreciada moto a la que tanto querían. Fueron  rápidamente a poner carteles y pedir ayuda a sus vecinos y a ver si encontraban  información. Se lo comunicaron  a sus familiares y amigos.

     Al siguiente día, tuvieron una buena noticia. Era que un amigo suyo se encontró la moto y rápidamente le llamaron. Cogió la moto. Gracias a su amigo recuperó apreciada su moto .

     Y al final recuperó su moto y le dio mil gracias a su amigo.        

jueves, 26 de mayo de 2016

Cuento

La vida en Tutaki

Había una vez, en un pueblo desconocido, un señor joven.

El señor se llamaba Ticú y vivía solo, porque nadie conocía ese pueblo. En ese pueblo era todo Naturaleza y el medio ambiente era genial.

Ese pueblo se llamaba Tutaki, un pueblo de China. Un día, el señor se puso malo de una enfermedad muy grave. Como no había médicos, tuvo que llamar a alguien del otro pueblo y vino un médico del pueblo Toromo, un pueblo de al lado.

Cuando el señor Ticú se puso bien, al médico le gustó el pueblo de Tutaki y quiso llamar a su familia para que vinieran allí. La familia fue llamando a más gente y el señor Ticú se puso muy feliz porque ahora su pueblo tenía más gente.

Después de conocer ese pueblo, a Ticú le llamaron alcalde del pueblo Tutaki.

Moraleja: "Siempre se puede ayudar y recompensa te darán"



FIN

lunes, 9 de mayo de 2016

Cuento

     Érase una vez, en un pequeño pueblo vivía una persona muy grande llamado Pedrito Cruz.

     Una mañana, la gente lo acusaba porque era muy grande y ellos medianos, y sucesivamente. Le decían: - Mira el gigante, que va a romper el techo. Y Pedrito cada vez estaba más ofendido de lo que opinaba la gente de él.

     Pedrito era una persona alta, de 27 años de edad, joven, guapo, pero discriminado, moreno, de un carácter muy bueno, como un algodón de azúcar por dentro, sensible y educado.

     Como no sabía qué hacer, tuvo que recurrir a una psicóloga  muy buena que vivía en Lérida. Cuando llegó, le contó a la mujer lo que le hacían, cómo lo discriminaban, y cómo se sentía respecto a lo que le sucedía. Entonces estuvieron manteniendo una conversación larga y entretenida. La mujer le dijo lo que tenía que hacer y sucesivamente. Lo puso en práctica y desde luego no tuvo ninguna pelea más.

     Y este verano fue el jugador estrella en el equipo de baloncesto. De hecho, esas personas que le dijeron esas palabras ahora le dieron las gracias por haber hecho que el equipo de baloncesto ganara el campeonato.

     Y colorin colorado, este cuento ha acabado.


     Moraleja= No discrimines a nadie según su físico o cómo sean, porque tal vez algún día le tengas que dar las gracias.

Y RECUERDA QUE NADIE ES PERFECTO PORQUE CADA PERSONA TIENE UN DEFECTO Y NO TE GUSTARÍA QUE SE METIERAN CON TU DEFECTO.                     

viernes, 18 de marzo de 2016

El encuentro de Machado y Lorca

          Un cierto día de 1916, un grupo de estudiantes granadinos fueron con su profesor Martín Domínguez Berrueta, amigo del poeta Antonio Machado, a Baeza. 

       Dentro de ese grupo había un chico que se hizo muy amigo de Machado. Ese chico se llamaba Federico García Lorca.

       Después de dos años, ese chico volvió a Baeza y así ocurrió todo.

martes, 15 de marzo de 2016

Cuento de la lección de Jaimito

Había una vez un niño llamado Jaimito que siempre incumplía las normas. Un día hubo un simulacro y, como siempre, todo lo que le decían lo hacía al revés, empezó a gritar, a correr ..... y como iba como un loco, bajó rodando las escaleras. Al final, por suerte, no le pasó nada grave, y aprendió la lección porque sabía lo que le podía volver a pasar.

sábado, 5 de marzo de 2016

CUENTO

Érase una vez un hombre al que le gustaba mucho el Jaén y que era amigo de todos.


Este hombre era amable,  no creaba problemas ni nada, no tenía mujer, estaba solo, pero se fue acordando de todos sus amigos

Al cabo de un mes estaba como siempre, hasta que vio una entrada del Jaén-Huelva y se enfadó muchísimo, pero fue a ver el partido

Ya en el partido, en el minuto noventa (último minuto), se fue y luego se enteró de que había perdido el Jaén y empezó a matar a gente.

Ya, solo en su ciudad, se hizo inventor e inventó un invento que resucitaría a la gente. Cuando ya los resucitó, se dio cuenta de que no había que matar por el Jaén.

Y ya le perdonaron y no se dejó llevar por cosas.

MORALEJA: no te dejes llevar.

martes, 1 de marzo de 2016

AMIG@S DE LA INFANCIA

     Érase una vez, y mentira no es, en un pueblo llamado El Toboso, pasé tiempo con todos mis amig@s.

     Con ellos me lo paso muy bien y cuando estamos todos juntos, hacemos muchísimo ruido y escándalo.

     Aunque ahora no nos vemos, estoy deseando que podamos quedar para pasar más tiempo con ellos, tanto en El Toboso como en otro lugar.

     Mis amig@s son: Candela, Inés, Jaime, María y Noe.

    Cuando esté con ellos, será un gran momento en mi vida.

sábado, 27 de febrero de 2016

Cuento

      Existía una extraña ciudad en la que habitaba un hombre. No era ni el rey, ni el presidente, ni el alcalde, ni siquiera se podría llamar un simple ciudadano. Era como si no tuviera personalidad.

     Pero no sólo él, sino TODA la ciudad. La llamaban la ciudad sin nombre. No aparecía en el "GPS"o en el "Google Maps", era invisible para el resto del mundo. Aunque eso no significaba que no se pudieran divertir, allí tenían parques de atracciones y parques acuáticos, cines de lujo, centros comerciales inmensos, monumentos, hoteles de cinco estrellas (con espá incluido) y casitas rurales para divertirse y relajarse en familia. Bueno, eso era difícil con todos esos rascacielos a su alrededor.



  

     Lo malo era que no venían  apenas turistas y no podían dar su cultura a conocer. Un día llegó un turista extranjero, era periodista y se quedó perplejo al ver tanto mundo oculto. En cuestión de minutos ya estaban rodando reportajes sobre la ciudad oculta. La noticia se expandió por todo el mundo y en pocas semanas la ciudad rebosaba de movimiento.


     Pero a los ciudadanos no les convencía la nueva ciudad llena de ruido y contaminación, así que pensaron en mudarse a otra ciudad que aún no hubieran descubierto, para seguir siendo felices, dejando una huella en la historia como la ciudad perdida.
     Desde entonces quedaron las ruinas de aquella extraña ciudad, que no se olvidaba en los corazones de sus habitantes. Aquel lugar tan maravilloso donde formaron sus familias y vidas, siempre quedará el recuerdo.

   




jueves, 25 de febrero de 2016

ANTONIO MACHADO

Érase una vez, en el balcón de mi casa, se divisó a un hombre llamado Antonio Machado.

A él le gustaba escribir poemas. Los escribía sentado en un banco de piedra húmedo, como seco, divisando montañas y campos.

Estaba triste por la muerte de su mujer Leonor. Nació en Sevilla, luego vivió en Baeza y murió en Francia.



lunes, 22 de febrero de 2016

EL MÓVIL PROBLEMÁTICO

   Érase una vez un niño llamado Ángel que estaba todo el día con su móvil.

   Ángel se llevaba el móvil a todas partes, al baño, a la calle... Parecía que no podía vivir sin su móvil. Sus padres ya estaban un poco cansados de que Ángel estuviese más atento de su móvil que de lo que tenía que hacer, o no le hacía caso a sus padres.

   Ángel seguía y seguía, hasta que sus padres ya estuvieron hartos de él y de su innecesario móvil. Los padres tuvieron una charla con él. Ellos le dijeron que, o dejaba de una vez el móvil o lo rompían o haría con eso lo que fuese.

    Ángel se asustó un poco al pensar que le romperían el móvil, peroo....¡No había nadie para separarle del móvil! Ángel sabía lo que le harían sus padres con el móvil. Él trataba de que no se diesen cuanta pero tarde o temprano.... ¡Sus padres le pillaron con las manos en la masa! Ángel, en ese momento, les estaba echando una excusa barata para que no le rompiesen el móvil.

   Sus padres no le hacían ni caso de lo que decía su hijo. Cogieron a Ángel y se lo llevaron al salón y le dijeron:

 -¡Ya sabías lo que pasaría con tu móvil si lo volvías a coger! ¡Ya no te vamos a dar más avisos ni oportunidades!

   Ángel, asustado, vio a sus padres... ¡rompiendo el móvil con un martillo!

   El móvil quedó hecho añicos y Ángel ya supo la lección. Y desde sus nueve años que tenía, ya no vio un móvil en sus manos en su vida.

   Ya sabes lo que le ha pasado a Ángel...¡Que no te lo hagan a ti!

domingo, 21 de febrero de 2016

La payasa Luli

Hace hace mucho tiempo, en una casita vivía una mujer llamada Luli.

Luli era una mujer normal, hasta que llegó un día que quiso ser una payasa para hacer reír a los niños de cáncer.

Luli no sabía cómo disfrazarse de payaso. Cogió todo lo gracioso que tenía y se lo puso. Cuando fue a la tienda para comprar juguetes a los niños, tuvo un problema. No tenía bastante dinero para comprar los juguetes.

Al final, Luli no tuvo más remedio que quitarse el disfraz y quedarse en casa, hasta que tuvo una idea. Pedir a sus vecinos juguetes que les sobraran.

Luli estaba siendo feliz porque ya podía hacer reír a los niños y darles regalos para jugar. Al día siguiente, los médicos le dieron la recompensa a Luli. Era un billete de viaje para ir a Londres. Luli ya podía hacer realidad su sueño, que era......¡IR A LONDRES!.


MORALEJA: Haz feliz a la gente y tú serás feliz.

jueves, 18 de febrero de 2016

LA ARDILLA ESPACIAL

      En cierta ocasión, había una ardilla que vivía en al bosque, y una noche soñó que viajaba al espacio.
     
     Esta ardilla se llamaba Maravilla, y era aventurera, feliz, bondadosa, y sobre todo, maravillosa.

Un día, paseando por el bosque, se encontró a un castor astrónomo y dijo:
-¡Hola!¿sabrías cómo viajar al espacio?-
-Sí, pero primero tienes que pasar unas pruebas muy difíciles, porque cualquiera no puede viajar al espacio-

     Maravilla se presentó para ser astronauta, y tuvo la suerte de que la eligieron para serlo. Allí se encontró a dos monos llamados Molón y Simpa y se hicieron muy amigos.

     Juntos viajaron al espacio, y allí conocieron a unos amigos llamados extraterrestres, que eran unos seres extraordinarios.

     Al final, Maravilla, la ardilla, cumplió su sueño de ser astronauta e hizo muchos, muchísimos, amigos más.

     Este cuento se acabó, el viento se lo llevó, y cuando lo vuelva a encontrar, te lo vuelvo a contar.